
Ordena tu casa (y tu vida) con etiquetas
Ordena tu casa con etiquetas que permiten gestionar mucho mejor la ubicación de los objetos de forma práctica, simple y muy eficiente para mantener un ambiente organizado.
¿Sabes aquello de que el universo tiende al desorden? El principio de entropía está más que presente en nuestras casas: cables perdidos, objetos por medio, ropa limpia o sucia sin guardar y botes en el frigorífico desde quién sabe cuándo. Sin quererlo, vamos acumulando objetos y llenando los armarios y cajones de nuestra casa.
Quizá no podamos evitarlo por completo (si ni siquiera el universo puede), pero sí que podemos aplicar técnicas para mantener un ambiente ordenado, organizado y eficiente y, con él, una convivencia mucho más placentera (y, en consecuencia, un mayor bienestar mental y que todo fluya mucho mejor en casa. El uso de impresoras y más concretamente de etiquetas es uno de ellos: práctico, simple y muy eficiente.
Cómo organizar tu casa entera con etiquetas
Las etiquetas nos permitirán gestionar mucho mejor la ubicación de los objetos (dentro de cajas, cajones o estanterías), por lo que podremos encontrar rápidamente lo que buscamos sin tener que revisar uno por uno. Si además compartimos vivienda con familia o amigos, esta idea de organización cobra aún más importancia y ayuda a que todos los miembros del hogar sepan dónde se guarda cada cosa. De este modo podremos optimizar el espacio de almacenamiento –un bien precioso en la mayoría de los hogares- y ahorrar mucho tiempo.
Así es como podemos mejorar la organización de cada estancia y que todo fluya mejor con el uso de etiquetas:
- Organizar la cocina: Úsalas para etiquetar tápers, especias, botes y bolsas de congelar según el alimento que haya dentro y pon claramente cuándo guardas cada uno de ellos y su fecha de caducidad. Si vas de excursión puedes utilizarlas para marcar cada bocadillo y que todos encuentren el suyo de manera más fácil y rápida. También puedes usar etiquetas impresas y lazos con motivos más creativos si cocinas y quieres compartir con amigos y familia tus galletas, repostería, etc.
- Ordenar la oficina en casa: La bandeja de ‘entrada’ y ‘salida’ son viejas conocidas de los que trabajan con documentos. Además de ellas, te será muy útil etiquetar carpetas, pero también las cajas o cajones donde guardas el material (tijeras, grapadoras, baterías…).
- Orden en el dormitorio: Desde cajas de zapatos hasta joyeros, cajones o los contendores con ropa de invierno (o de verano). En el caso de que pueda haber dentro muchas prendas u objetos distintos es importante añadir un listado lo más detallado posible en la etiqueta.
- Organización en el cuarto de los niños: Además de las baldas y cajones de juguetes, con los más pequeños también podemos utilizar las etiquetas –en este caso las de uso textil termoadhesivas- para su ropa, evitando pérdidas cuando están fuera de casa. Con ellos podemos ser más creativos y utilizar colores, emojis o dibujos si aún no saben leer, para ayudarles a identificar los contenedores y prendas.
- Hacer desaparecer el nudo de detrás de la tele: Quizá, como estamos hablando de almacenamiento, no hayas pensado en ese lío de cables que suele haber detrás de la tele, donde se juntan distintos dispositivos, cargadores, conectores, etc. Una buena idea es poner una pequeña etiqueta (si usas cada una de un color distinto aún mejor) para identificar a qué dispositivo pertenece cada uno. Será mucho más fácil enchufar y desenchufar en caso de necesidad.
- Ordenar el trastero: Si hay un lugar de la casa donde todo está, por definición, desordenado, es aquí. Así que, qué mejor sitio para utilizar las etiquetas y que encontremos esa raqueta perdida, la tienda de campaña que nunca usamos o el disfraz de papá Noel que se nos quedó pequeño. Clasifica cada objeto y la caja, maleta o balda donde lo pusiste para encontrarlo todo a la primera.
- Clasificación del jardín: También fuera de la casa podemos aprovechar el poder de las etiquetas para marcar las fechas de plantado o de floración de los distintos componentes de nuestro jardín o pequeño huerto. Y no nos olvidemos del cajón –o el cuarto- de herramientas (igual que en el del dormitorio, aquí es importante realizar un listado exhaustivo para no perder nada).
Algunos consejos para maximizar el uso de las etiquetas
Ya hemos visto que tener una impresora de etiquetas en casa puede facilitarnos mucho la vida. Es importante que este dispositivo pueda adaptarse a los diferentes usos y tamaños según vayamos necesitando. La gama P-Touch de Brother puede ser una estupenda elección para que todo fluya mejor en casa, ya que es compatible con distintos tamaños de etiquetas para que podamos adaptarlas a cada necesidad específica de nuestro hogar, ya sean pequeños cajones, armarios o usos prácticos varios. Estas son algunas recomendaciones prácticas para sacar el máximo partido a tu nueva vida con etiquetas:
- Que sean de buena calidad y específicas para cada necesidad: por ejemplo, que resistan bien temperaturas extremas si vas a meterlas en el congelador, o el agua si estarán en el exterior.
- Rótulos claros: Es importante que lo que escribamos sea legible, así que utilicemos un tipo de letra y un color que lo facilite. Está bien también seguir un modelo coherente en toda la casa: nombre, fecha, uso.
- Sé específico: No etiquetes un cajón con un rótulo como ‘material de oficina’, porque es posible que un miembro de la casa piense que las tijeras lo son, mientras que otro guarde o busque ahí el cargador del móvil. Es mejor poner temas unívocos: cables y cargadores; lápices y bolígrafos, etc.
- Códigos de color: Puedes jugar a asociar colores específicos con categorías o tipos de artículos. Por ejemplo, etiquetas de color rojo para artículos de cocina, verdes para suministros de limpieza y azules para artículos de oficina.
- Fechas: Incluye las fechas de caducidad cuando las haya o, en caso de que no, la fecha de compra o adquisición de ese objeto, eso nos ayudará también a saber si ha cumplido su vida útil.
- Ponte plazos: El orden no dura siempre, así que programa una revisión de tu sistema de etiquetado al menos dos veces al año.
Una casa ordenada es el principio de una vida ordenada: saber que hay un sitio para cada cosa, que no se nos pierdan los objetos que utilizamos día a día o de manera ocasional y que toda nuestra familia esté cómoda y encuentre lo que necesita no tiene precio. O, tal vez, solo el pequeño precio de una impresora de etiquetas. Porque recuerda que, con Brother, todo fluye mejor en casa.